Homo sum, humani nihil a me alienum puto.

Terencio, Heautontimorumenos, I, 77.

Me llamo Giorgio Reveco, vivo en La Serena, y si tuviera que describir lo que hago diría que reparto mis días entre la cátedra universitaria, la gestión de un proyecto regional sobre relaves mineros abandonados, la dirección de Topos Uranos (plataforma de divulgación científica que sostengo en varios idiomas) y una práctica continua como inversor en mercados internacionales. Estudié Física, luego Ingeniería Industrial, después un MBA, y actualmente cierro Ingeniería en Informática: pluralidad que no fue plan sino convicción, pues creo que las fronteras disciplinares son, las más de las veces, accidentes históricos que conviene atravesar antes que respetar.

Mis intereses suelen rebasar lo profesional, y con cierta frecuencia dedico bastantes horas horas del día en temas relacionados con la filosofía clásica, lingüística comparada (latín, griego antiguo, español) y política pública. Cultivo, además, un proyecto personal de reaprendizaje del latín clásico en registro escolástico, persuadido de que la lengua de los antiguos sigue siendo, para quien la frecuenta con paciencia, instrumento de pensamiento más afinado que la mayoría de las lenguas modernas.

Este sitio nació de una necesidad doble. Por un lado, disponer de un lugar propio donde ir depositando lo que pienso, leo y escribo, sin la urgencia de las redes ni la formalidad de las publicaciones académicas; cuaderno antes que vitrina, archivo antes que escaparate. Por otro, ofrecer un punto de convergencia desde el cual se acceda a mis demás proyectos y, llegado el caso, a mis servicios de consultoría en docencia universitaria, gestión de proyectos y análisis cuantitativo, ámbitos en los que he aprendido que la mejor presentación de un oficio es el rastro escrito que va dejando. Si alguno de estos textos sirve a un lector desconocido, tanto mejor; si conduce además a una colaboración, mejor aún.